Era
2do de primaria. De moda estaban los Beyblades y las cartas de Yu gi Oh. Jugábamos
con mis amigos en clase. La profesora me decomiso las cartas que no eran mías.
Me sentí culpable. Ahora debía llevar a mi mama para que le devolvieran estas
cartas. Mi profesora se fue del salón algunos minutos. Yo me levante de mi
asiento y me dirigí al escritorio de la profesora. Abrí el cajón con cautela.
Saque las cartas de Yu Gi Oh. Se las entregue a mi compañero. La profesora
volvió. No se dio por enterada del hecho. Me sentí entonces invencible.
Fecha aproximada: Finales de 2003.

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