A los 9 años un niño como yo
apenas intuye que es el sexo gracias a la censura brindada por los padres sobre
el tema. Es mi caso. Todo se aprendió de los rumores de colegio y mas tarde de
una orientación mejor brindada en otros espacios.
No se cómo sucedió pero con la
chica del salón más bonita nos hacíamos en el último pupitre. El más lejano del
salón. Ella tocaba mi pene por encima de mi pantalón. Yo estimulaba su vagina
por debajo de su falda. Sentía su incipiente vello púbico. Sentía el sudor de
su pubis. Yo le hacía preguntas acerca
del sexo que recuerdo me respondía como si fuera una experta en el tema. Hoy en
día sus respuestas son tan fallidas que dan risa. Algunas veces por encima de
su camisa le jalaba el sostén para apretar sus senos. Esta actividad duro dos o tres semanas. No
recuerdo por que ceso. A las semanas ambos jugábamos Yu Gi Oh. Ella tenía una
gran cantidad de cartas. A mi recién me decomisaban las mías. Le dije que me
vendiera una baraja de sus cartas. Ella acepto... por 5000$. Yo le dije que me
hiciera un descuento por concepto de lo sucedido en el pupitre. Ella acepto
pague 200 pesos por la baraja. La amenace con contarles a los profesores lo que
había sucedido bajo sus faldas si no me daba la baraja por ese precio.
Mi despertar sexual.
Fecha aproximada: Marzo de 2006.
Nota: en alguna ocasión anterior un compañero me había retado a estrujarle la cola. Ella me pego una cachetada. A pesar de que eso tiene implicaciones con el deseo sexual no me generó ningún mínimo placer, como si lo hizo las semanas de toqueteo.
